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LA MUJER SAMARITANA ~
“Si conocieras el don de Dios…”
Preparo mi corazón para orar
Al comenzar, me tomo un momento para percibir la Presencia del Señor ante mí,mirándome con amor, deseando hablarle a mi corazón.
En oración, leo Juan 4, 1-42
Después de leer en oración, pido una gracia que deseo en este momento de oración.
Usando mi razonamiento:
- Piense en lo que está sucediendo en la escena; ¿Cuáles son las palabras de acción?
- ¿Quiénes son las personas en la escena? Cuál es el lugar ¿Qué cosas se describen?
- ¿Qué palabras me llaman la atención? ¿Qué significa esto para mí?
Usando mi imaginación:
- Me imagino en la escena, ¿soy un observador o participante? ¿A quién me siento atraído?
- Usando todos mis sentidos, ¿qué veo? ¿Qué escucho? ¿Qué siento, huelo o pruebo?
Reflexiono sobre lo que Dios le dice a mi corazón:
- Mientras reflexiono, utilizo mis sentidos espirituales para reconocer lo que está ocurriendo en mi corazón: mis pensamientos, sentimientos y deseos. (Reconocer significa ver, notar, darse cuenta, nombrar).
Es importante hacer esto, ya que mis pensamientos, sentimientos y deseos dan forma a mis acciones.
- Busco la verdad que el Señor me está comunicando. Le pido a Jesús que me dé su mente y sus pensamientos para ver con los ojos de su corazón lo que hoy quiere revelarme. ¿Cómo me está llamando Jesús a aplicar esta verdad a mi vida?
Reflexión Guiada
Citado de “Una Introducción Ignaciana a la Oración”,
por el padre Timothy M Gallagher, O.M.V1
Estoy ahí junto al pozo … Veo la campiña seca que rodea el pozo, el camino de tierra … Siento el calor del mediodía …
Veo a Jesús sentado junto al pozo, solo, con el cansancio revelado en su rostro mientras descansa … Me doy cuenta de que me espera, de que tiene un “don de Dios” que
anhela darme hoy …
Veo a la mujer acercarse. Veo -quizá comparto- su fatiga, su carga de repetidos fracasos: cinco maridos, una y otra vez el mismo patrón de fracaso. Siento su sensación de impotencia, de carga, de incapacidad para cambiar … Con mi propia sensación de impotencia, de incapacidad para crecer como deseo, me quedo ahí, con ella, en su lugar, frente a Jesús …
Él habla: “Dame de beber”. Ella no huye de la conversación que se abre tan sencillamente… y su vida empieza a cambiar.
“Si conocieras el don de Dios…” Le pido a Jesús que me ayude a conocer el don que me está ofreciendo incluso ahora, mientras oro. Pido por unos ojos espiritualmente abiertos para ver este don … y recibirlo en mi vida.
Observo, tomo su lugar, mientras Jesús, gentilmente y con gran respeto por las cargas de su corazón, le revela el sentido de su propia vida y la lleva a captar el don que él desea darle: “agua viva”, una nueva frescura en el poder del Espíritu.
El deseo por esta novedad brota en ella, en mí: “Dame de esa agua, que no tenga sed …”
Ahora se convierte en testigo de Jesús: “Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que hice”. Ella ha encontrado un Corazón ante el cual no necesita esconder nada, ante el cual la apertura no hiere, sino que sana …
“Muchos más… de esa ciudad creyeron en él por el testimonio de la mujer”. Le pido al Señor que su toque sanador en mi vida me haga también un testigo, un canal de su luz para los demás …
Leo este pasaje lentamente, vivo este pasaje …
Te pido esta gracia en este tiempo de oración:
Conversa con Dios2
Reconocer:
- ¿Cuáles son los pensamientos que surgen en mi corazón? Yo creo …
- ¿Cuáles son los sentimientos que surgen en mi corazón? Yo siento …
- ¿Cuáles son los deseos que surgen en mi corazón? Yo deseo …
Relacionar:
Honestamente relaciono esto con Dios; le hablo a Él de esto, confiando en que está presente y escuchándome a mí, su amado hijo.
Recibir:
- Escucho lo que el Señor quiere decirle a mi corazón, sabiendo que Su amor es gratuito e incondicional. Recibo su amor y consuelo. Confío en que Él anhela consolarme, animarme, fortalecerme, curarme, perdonarme…
- Le permito a Él que me guíe; quizás volviendo a la escritura …
Responder en oración:
- Concluyo mi tiempo de oración hablando con Jesús, con Dios Padre y / o el Espíritu Santo como le hablaría a un amigo. También puedo invocar la intercesión de María y los santos. (San Ignacio llama a esto un coloquio).
Alábalo – doy gloria a Dios por quien es; por ser todo bueno y amoroso; por ser mi Señor y salvador…
Agradécele – por nuestro tiempo juntos; por su palabra para mí; por los regalos que me ha dado hoy …
Pídele … por ayuda, gracia, fuerza, sabiduría, fe más profunda…
- En base a lo que Dios está diciendo a mi corazón, me propongo actuar de la siguiente manera concreta para amar a Dios y amar al prójimo (que podría ser algo pequeño). Hoy voy a …
Descansen en el Señor:
“Quédense quietos y sepan que yo soy Dios”
Psalm 46, 10
1 Gallagher, T., 2008. Una Introducción Ignaciana a la Oración: Reflexiones Bíblicas Según los Ejercicios Espirituales. Nueva York: The Crossroad Publishing Company.
2 Esta forma de conversar con Dios en oración a menudo llamada RRRR (ARRR por sus siglas en inglés) es enseñada por el Instituto para la Formación Sacerdotal de Omaha Nebraska. Para obtener más información, consulte Father Traynor, Scott (2013) La Parroquia Como Escuela de Oración y, Dwyer, Karen y Lawrence (2011) WRAP Yourself in Scripture (Publicaciones de IPF).